Si hay una estampa que te va a dejar con la boca abierta en el concejo de Caso, esa es la de la Colegiata de Santa María la Real de Tanes. Este imponente templo se alza majestuoso sobre una colina que asoma directamente al embalse de Tanes, regalando una de las postales más guapas y fotogénicas de todo el Parque Natural de Redes. Estamos ante uno de los mejores y más monumentos ejemplos de la arquitectura religiosa rural de Asturias. Su construcción comenzó en el siglo XVI, levantándose con orgullo sobre los cimientos de un templo medieval mucho más antiguo.
Lo que hace única a esta colegiata son sus proporciones, nada comunes para las iglesias de la zona. El conjunto tiene un cuerpo principal rectangular con cabecera recta y varios añadidos que crean una silueta singular. Aunque actualmente el edificio sólo se puede visitar en el exterior, merece la pena cada segundo que pases rodeándolo. Su joya más fotografiada es el precioso pórtico cubierto que protege las fachadas occidental y sur, abierto mediante una arquería de piedra. Sentarse en este porche, con las ventanas de piedra enmarcándolo todo, te permite disfrutar de una experiencia mágica donde el valor histórico del templo se funde con el paisaje bucólico y el reflejo del agua del embalse. Una auténtica delicia para los sentidos.