Colegiata de Santa María la Real de Tanes

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Descripción

Si hay una estampa que te va a dejar con la boca abierta en el concejo de Caso, esa es la de la Colegiata de Santa María la Real de Tanes. Este imponente templo se alza majestuoso sobre una colina que asoma directamente al embalse de Tanes, regalando una de las postales más guapas y fotogénicas de todo el Parque Natural de Redes. Estamos ante uno de los mejores y más monumentos ejemplos de la arquitectura religiosa rural de Asturias. Su construcción comenzó en el siglo XVI, levantándose con orgullo sobre los cimientos de un templo medieval mucho más antiguo.

Lo que hace única a esta colegiata son sus proporciones, nada comunes para las iglesias de la zona. El conjunto tiene un cuerpo principal rectangular con cabecera recta y varios añadidos que crean una silueta singular. Aunque actualmente el edificio sólo se puede visitar en el exterior, merece la pena cada segundo que pases rodeándolo. Su joya más fotografiada es el precioso pórtico cubierto que protege las fachadas occidental y sur, abierto mediante una arquería de piedra. Sentarse en este porche, con las ventanas de piedra enmarcándolo todo, te permite disfrutar de una experiencia mágica donde el valor histórico del templo se funde con el paisaje bucólico y el reflejo del agua del embalse. Una auténtica delicia para los sentidos.

Información adicional

  • Salvada de las aguas por los pelos: Cuando en los años 70 se construyó el gran embalse de Tanes para dar de beber a media Asturias, el antiguo pueblo bajo de Tanes y muchas de sus tierras fértiles quedaron sepultados para siempre bajo el agua. La Colegiata se salvó de milagro gracias a estar edificada sobre esa pequeña elevación del terreno, convirtiéndose desde entonces en una especie de "vigía" o península de piedra que emerge sobre el pantano.
  • ¿Quieres un consejo?: Aunque no se pueda entrar a ver las bóvedas de crucería ni la Capilla del Nazareno por dentro, la parada aquí es obligatoria sí o sí. Mi consejo de vecino es que vayas a última hora de la tarde, justo cuando el sol empieza a caer por detrás de las montañas de Redes; la luz dorada golpea de lleno la piedra de la colegiata y el agua del embalse parece un espejo perfecto. Es el punto limpio ideal para hacer las mejores fotos del viaje. Al terminar, baja al pueblo de Tanes a estirar las piernas y busca a algún productor local para comprar Miel de Caso o un buen pedazo de Quesu Casín. ¡Te vas a llevar a casa el auténtico sabor de la montaña asturiana!
  • El repique de la campana sumergida: Ligada a la trágica historia de la inundación del valle para hacer la presa, entre los paisanos de Caso corre una leyenda muy melancólica. Dicen que cuando las obras del embalse obligaron a desalojar las casas del fondo del valle, una de las campanas de las capillas pequeñas que iban a quedar inundadas no se pudo rescatar a tiempo. Cuenta la tradición oral que en los atardeceres más silenciosos del verano, si te sientas en el pórtico de la Colegiata de Tanes y miras fijamente hacia el centro del agua, se puede escuchar un tintineo sordo y vibrante. Dicen los viejos del lugar que es la campana sumergida, que ruge bajo el agua saludando a su hermana mayor, la Colegiata, que se quedó arriba custodiando el paisaje.
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Valor local

Joya local
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Etiquetas

Ecoturismo Edificio religioso Lugar histórico Parque natural Religioso