Monte y mina juntos en una carrera con dos tipos de terreno bien diferenciados: frondosos bosques habitualmente llenos de barro y resbaladizas raíces y zonas altas de campera sembradas de fuertes repechos. Comenzaremos el recorrido en el Ecomuseo Minero Valle de Samuño, atravesamos el pueblo de La Nueva, ascendiendo al Barrio'l Planu. A continuación tomaremos la Senda de los Molinos, que nos llevará paralelos al río Samuño hasta el pueblo de El Tendeyón de Abajo. Continuaremos por un bonito bosque hasta La Inverniza.
Posteriormente, primero por bosque y después por un camino entre cabañas, se llegará a un alto donde se enlazará con el primer tramo mítico de la carrera: El Repechín. Vista abajo y manos a rodillas nos ayudarán a subir hasta el Picu Espines (1006 m) donde, si el tiempo acompaña, podremos disfrutar ya de vistas hacia las principales montañas del centro de Asturias: Aramo, Ubiña, Cordillera Cantábrica, Peña Mayor, Redes e incluso los Picos de Europa.
Un estrecho sendero nos llevará al Mayáu Porrín, donde comenzará la subida al punto más alto de la carrera y del concejo de Langreo, el pico Cogollu (1020 m). A partir de este punto el recorrido transcurre siguiendo la línea de cumbres en un contínuo sube y baja hasta llegar al Alto de la Mozqueta, donde se cruza la carretera LA-7.
Nuevamente se continúa siguiendo el cordal hasta llegar al Mayáu Miguel. Aquí comienza un sendero que pronto se adentra en el bosque y que nos llevará tras un largo trecho y varios cruces de arroyos hasta el pueblo de El Corralón. En este tramo confluyen las dos carreras aunque se separarán en la bajada del Pico Rondiz.
Tras un tramo de bajada comenzará la última subida, que nos llevará hasta el Picu Rondiz (740 m) pasando por la Cresta los Fugaos, otro de los puntos más llamativos del recorrido.
En el Rondiz se podrá disfrutar de las vistas hacia el Valle del Nalón antes de lanzarse por un vertiginoso descenso que tendrá una breve pausa (en forma de embarrado llano) al pasar a la altura del pueblo de Pampiedra y se retomará, tras cruzar la carretera LA-8 en El Fresnedal, para afrontar la bajada de La Jaula (nombrada así por su importante pendiente).
Un último descenso por el Plano Tilano nos conducirá a la entrada del Socavón Emilia, piso 1 del Pozo San Luis y que deberemos recorrer durante 1km para llegar al último escollo antes de encarar la recta de meta: unos 180 escalones que nos devolverán a la luz de la superficie. Ya sólo queda disfrutar de los últimos metros, estos sí, asfaltados y completamente planos, otra vez en el Ecomuseo Minero Valle de Samuño.