Si quieres descubrir de dónde viene la maña, el ingenio y la fama de los artesanos de la montaña, tienes que acercarte al guapísimo pueblo de Veneros, en el concejo de Caso. Allí se encuentra el Museo de la Madera y la Madreña, una joya integrada en la red de museos etnográficos de Asturias. Este centro te invita a sumergirte en el mundo campesino tradicional para entender cómo los pobladores de Caso hicieron de la madera su mejor aliada. Gracias a la inmensa abundancia de bosques en lo que hoy es el Parque Natural de Redes, los artesanos casinos —y muy especialmente los madreñeros— se ganaron una merecida fama en toda la región por la finura y calidad de sus trabajos.
En este museo verás que la madera lo era todo: con ella se levantaban las casas, las cuadras y los hórreos, y se fabricaba desde el mobiliario hasta los carros, los aperos de labranza, las cestas y los instrumentos musicales tradicionales. Pero las reinas indiscutibles de la exposición son les madreñes, ese calzado de madera tan asturiano como la santina o la sidra. En el museo contemplarás una colección fantástica de este calzado que fue (y sigue siendo) imprescindible para caminar sin mojarse por las caleyas embarradas de las aldeas y las laderas del monte.